Tienes el derecho de saber si has contraido o no el VIH y de controlar quién más lo puede saber.
Existen tres clases de pruebas del VIH:
Involuntaria: Nadie, ni siquiera tus padres, tu doctor, tu escuela ni tu empleador puede forzarte a tomar la prueba del VIH. Obligarte es en contra de la ley federal.
Confidencial: Es cuando la persona que te examina te conoce, sabe tu nombre o algo más de quién eres. Generalmente, te prometen que no revelarán el resultado de la prueba del VIH a nadie más. Suena bien, pero si resultas positivo(a), el centro de salud legalmente puede decirle a tus padres y a tu escuela. Las compañías de seguros y futuros empleadores podrían averiguarlo. TEN MUCHO CUIDADO.
Anónima: Ésta es la manera de hacerlo si quieres hacerte la prueba del VIH. Llama al Department of Health (Departamento de Salud) para hacerte una prueba anónima. (Ver la lista de Recursos al final de esta guía.) Cuando llames para hacer tu cita, asegúrate de que el examen sea anónimo. No tienes que dar tu nombre, seguro social, teléfono, ni cualquier otra información personal. Te darán un número al azar y la hora de la cita.
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